"La historia de las guerras
es la historia de la humanidad."
Hänschen klein, ging allein… Niños combatientes en la Guerra
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  La UNICEF define a los niños soldados como “cualquier chico ó chica menor a 18 años que es parte de cualquier tipo de fuerza armada, regular ó irregular.” Éste límite de edad es relativamente nuevo ya que fue establecido en el año 2002. En la Convención de Ginebra de 1949 y la de 1977 la edad establecida es de 15 años ó menos para participar en cualquier conflicto armado. Una realidad actual es que en los conflictos que rodean al mundo los niños soldados tienen edades menores a 15 y que llegan hasta los 7 ú 8 años de edad.

      Los niños soldados han sido fotografiados y video grabados ampliamente en los conflictos africanos de las últimas décadas. Sin embargo, éste no es un fenómeno “nuevo” ni mucho menos. En la ley y tradición judía los niños de 13 años pasan por la ceremonia del Bar Mitzvah. Es ahí donde los jóvenes recitan: “¡Hoy soy un hombre!”. El rey David comenzó su carrera como pastor y se unió al ejército del Rey Saúl como un niño soldado en que servía cuando él mató a Goliat.




  En la Antigua Roma no estaba permitido que los chicos menores a 16 años se enlistaran en el ejército. Ellos tenían razones para esto. Los soldados romanos no sólo eran combatientes sino técnicos especializados. Herreros, carpinteros, especialistas en concreto, cazadores, médicos y cocineros. El ejército romano requería de hombres maduros con la fuerza y madurez para manejar las más avanzadas tecnologías del  momento.



Sin embargo y antes de ellos los espartanos escogían desde el mismo nacimiento a los niños por su físico y sus rápidas reacciones. El bebé era bañado en vino y no en agua para ver cómo reaccionaban. Si el niño no cumplía con las cualidades requeridas era arrojado por la ladera de una colina ó se convertía en esclavo de los señores. A la edad de 7 años era retirado del cuidado de la madre para comenzar su entrenamiento como soldado. Los niños soportaban privaciones y duros entrenamientos físicos para ser dignos. Desde marchas descalzos y sin alimentos hasta los lineamientos del combate cuerpo a cuerpo, los más grandes golpeaban a los más chicos para que éstos se endurecieran. Se les enseñaban historias de valor y sacrificio. Una de las favoritas era aquella en que un chico capturó a un zorro. Aunque ellos eran alentados a obtener su comida, se les castigaba si se les sorprendía haciendo esto. El chico se dio cuenta de que algunos soldados espartanos se le acercaban por lo que escondió al zorro bajo su camisa. Cuando los soldados lo confrontaron él permitió que el zorro mordiera su estómago antes de confesar y no mostró ningún signo de dolor en su rostro ó cuerpo. Ésta es la manera espartana.


En el Imperio Turco Otomano se hizo un uso extensivo de los niños soldados quienes eran reclutados en todo el Imperio para formar el cuerpo personal de élite del Sultán. Inicialmente los niños eran seleccionados entre los cristianos y los judíos. La teoría era que serían los esclavos personales del Sultán. La ley islámica prohíbe que se esclavize a un hermano musulmán por lo que éstos sólo eran traídos para entrenar a los chicos. Éstos fueron llamados los Jenízaros.  Los jenízaros eran adiestrados bajo una disciplina estricta con duros entrenamientos físicos, enseñanzas en el manejo de armas de la época y tácticas militares, así como una impecable educación (aprendían diversos idiomas, literatura, contabilidad, etc.) y en condiciones prácticamente monásticas en las escuelas Acemi Oğlanı. En dichas escuelas de instrucción se esperaba que permanecieran célibes y fueron al menos alentados a convertirse al Islam, lo que la mayoría así hizo. En la práctica, los jenízaros pertenecieron al sultán. A diferencia de los musulmanes libres, les estuvo expresamente prohibido dejarse crecer la barba, permitiendo tan sólo un bigote. Se les inculcó desde un primer momento que consideraran al cuerpo de jenízaros como su casa y familia, y al sultán como su padre real, de facto. Sólo aquéllos que demostraron ser lo suficientemente fuertes durante el periodo de instrucción alcanzaron el rango de un jenízaro verdadero, normalmente a la edad de veinticuatro a veinticinco años. El regimiento heredaba las propiedades de los jenízaros fallecidos.



La cristiandad no sólo mantuvo la práctica de los niños soldados sino que lo llevó a nuevos niveles. Casi todos los caballeros tenían a jóvenes sirvientes quienes eran sus escuderos. A los 15 años los jóvenes podrían convertirse en escuderos al servicio de un caballero. Sus deberes incluían vestir al caballero en la mañana, servir las comidas al caballero,  cuidar el caballo, y también la limpieza de la armadura y sus armas. Acompañaba al caballero a todos los torneos y ayudaba a su señor en el campo de batalla. Un escudero también se preparaba para aprender a manejar la espada y la lanza mientras transportaba veinte kilos de armadura y montado en un caballo. A los veinte años, si se lo consideraba digno, el escudero podía convertirse en un caballero, mediante una ceremonia. 




Otra leyenda es la de la Cruzada de los Niños. La versión tradicional de la Cruzada Infantil comprende acontecimientos con referencias similares. Un niño dice que ha sido visitado por Jesucristo, el cual le ordena escribir de su puño y letra unas cartas que debe entregar al rey francés en las que se afirma que éste debe dirigir una nueva cruzada para recuperar Jerusalén. El niño entrega las cartas y se vuelve a su pueblo. El rey se toma a broma esas cartas. El niño recibe una segunda visita de Jesucristo, que ahora le encomienda liderar él mismo una cruzada hecha por niños hacia la ciudad de Jerusalén, la cual caerá en manos cristianas por la pureza y bondad de sus almas. Le dice también que no debe temer por el mar, ya que se abrirá como ya ocurrió con Moisés. Al mismo tiempo, un niño alemán asegura que también ha sido mandado por Jesucristo en la misma empresa y reúne a un número bastante menor de niños alemanes. De 20.000 a 30.000 niños se les unen y marchan hacia Niza. En su camino llegan a ciudades y pueblos, y arrasan con la comida que encuentran. Más de la mitad de los niños en su camino hacia Niza deserta y la otra mitad muere de hambre. Finalmente llegan a Niza menos de 2000 niños y 200 adultos. Para que se abra el mar se pasan dos semanas rezando desde que sale el sol hasta que se oculta; sin embargo no ocurre nada. Dos mercaderes les ofrecen siete barcos para cruzar el mar hasta Tierra Santa. Los niños suben a bordo de los barcos y zarpan. En Cerdeña se hunden dos barcos. Los otros cinco llegan a tierras de Alejandría (Egipto), donde los 2000 niños son vendidos como esclavos por los dos mercaderes que les habían prestado los barcos. Ese es el fin de la Cruzada.




Durante los tiempos de las grandes naves de línea en los siglos XVII, XVIII y XIX aparece una de las figuras más emblemáticas y desconocidas de la niñez combatiente: los Powder Monkeys. Durante las batallas navales los marineros necesitaban maniobrar la nave y disparar las armas de a bordo por lo que no contaban con mucho tiempo para la laboriosa tarea de cargar los cañones. Es por esto que surge la idea de dar éste laborioso trabajo a niños que habían sido raptados de sus hogares sin pago alguno ni alguna esperanza de regresar a sus hogares. El trabajo de éstos “Monos de la Pólvora” era el de transportar en sus espaldas contenedores cargados con pólvora desde las bodegas y llevarlos a las cubiertas donde las piezas de artillería se encontraban, todo mientras las astillas de madera volaban por los aires debido a los impactos enemigos. Otra de sus labores era la de ayudar a sus compañeros artilleros a medir la cantidad  correcta de pólvora para disparar y la de reemplazar en sus labores a los “Monos” que hubieran caído muertos.




Es durante la guerra de independencia americana a finales del siglo XVIII en que aparece una nueva figura que sería idealizada a lo largo de la siguiente centuria: el Niño Tamborilero. Bien hasta entrado el siglo XIX los ejércitos reclutaban a niños para que actuaran como tamborileros. Los tambores eran una parte importante del campo de batalla ya que servían para transmitir las órdenes de los oficiales a la tropa. Éstos jóvenes eran tratados como mascotas por los soldados mayores pero eso no quería decir que no arriegaran sus vidas.



Uno de los más famosos fue André Estienne que combatió en el ejército de Bonaparte en la batalla del Puente de Arcole en 1796. Éste lideró a su batallón a través de un puente al cruzarlo y tocar “la carga” con lo que lograron la victoria contra los austriacos. A pesar de tener 19 años se volvió famoso como “el pequeño tamborilero de Arcole”.     


   En la batalla de Waterloo las tropas de Napoleón pasaron mucho tiempo intentando capturar la casa fortificada de Hougomont que era defendida por los británicos. Cuando lograron capturar la posición los franceses, fueron emboscados y todos fueron muertos a excepción del niño Tambor quien fue perdonado.




El 19 de abril de 1855, en el asedio de Sebastopol durante la Guerra de Crimea, hubo un ataque a la bayoneta por parte del 77° Regimiento a Pié Británico. Iba con ellos un niño tambor desarmado quien al ver a un contraparte ruso lo capturó.  Éste prisionero perdió su corneta que fue presentada como botín de guerra al general Lord Raglan, comandante británico.



   Fue el 28 de noviembre de 1857, durante el motín de los Indios, el día en que Thomas Flynn del 64° Regimiento de a Pié Británico fue premiado con la Cruz Victoria, el más alto premio al valor en el ejército de su majestad. La citación menciona “durante una carga a cañones enemigos, el Tambor Flynn, aunque herido, se enfrascó en un combate cuerpo a cuerpo con dos artilleros rebeldes”. Flynn es el recipiente más joven de la Cruz Victoria.



Charles King fue el soldado más joven que cayó en la guerra de Secesión americana. Se enlistó cuando tenía 12 años, 5 meses y 9 días. Fue el 17 de septiembre de 1862 en la batalla de Anthietam cuando fue mortalmente herido. El Tambor de 12 años de edad fue el soldado más joven que fue herido en éste conflicto.  Cuando el presidente Lincoln firmó el acta del congreso para crear la Medalla de Honor, fue entregada el 16 de septiembre de 1863 a Willie Johnston. Él tenía 12 años cuando participó en la batalla de los siete días. Cuando todos sus compañeros abandonaron el equipo para huír más rápido, él fue el único que regresó a las líneas amigas con su tambor. Le fue otorgada la segunda medalla de honor de la historia por su valentía en ésta batalla.




Durante la segunda guerra mundial se recuerda más a los niños alemanes que pelearon en defensa del Reich. Desde muy jóvenes recibieron una educación paramilitar en las Hitler Jugend, a las que era obligatorio asistir desde los 8 años de edad. La historia de las HJ en guerra es muy extensa. Basta resumir que conforme el potencial humano alemán desaparecía, la edad de los conscriptos bajaba estrepitosamente. Se formó una división blindada de las SS, la 12° Panzerdivisionen Hitler Jugend, con miembros con una edad que oscilaba entre los 17 y 18 años de edad aunque no era raro encontrar a soldados de 16 años. Durante la batalla de Berlín se entregaron Cruces de Hierro a los jóvenes defensores de 12 años que luchaban contra la marea roja.



La mayoría de los niños soldados que se les opusieron a los alemanes fueron de origen ruso. Muchos de éstos niños combatientes eran las “mascotas” de los regimientos, chicos que habían quedado huérfanos por las barbaries germanas. Ellos querían venganza y buscaban además la gloria de la guerra.





Los europeos no fueron los únicos que usaron a niños soldados durante la segunda guerra mundial. Los japoneses reclutaron a personas cada vez más jóvenes cuando las bajas acabaron con el recurso humano. Muchos de los jóvenes se unieron al cuerpo de Kamikazes creyendo que con su muerte pagarían las deudas terrenales de su familia así como demostrarían su amor al emperador, familia y amigos. También existió un grupo paramilitar de escolares que defendieron Okinawa en contra de los soldados americanos invasores. 2,000 niños comenzaron la pelea para terminar con un 50% de bajas mortales.




   La mayoría de los ejércitos de Asia han usado a niños a lo largo de la historia. Recientemente los revolucionarios de Sri Lanka llamados Tigres Tamil han tenido a niños combatientes y, sobre todo, niños suicidas. Fueron ellos quienes pusieron el ejemplo a los palestinos y árabes para tener a niños y niñas que se atarían una bomba y la harían estallar en contra de los soldados israelíes en las Indefadas. El primer ministro israelí dijo: “podemos perdonarles por matar a nuestro hijos pero nunca les perdonaremos por hacer que nosotros matemos a los suyos.”





   En la guerra de Iran contra Iraq, éste último invadió a su vecino. Ambos lados usaron a niños soldados. Irán para limpiar los campos minados para que los soldados más maduros avanzaran, de hecho enviando a los niños en oleadas para que se “martirizen” a sí mismos. En muchos ataque se enviaron a niños y mujeres por delante de las tropas regulares. Los iraquíes, sin embargo, no tenían los escrúpulos de los israelíes para usar armas pesadas en contra de los niños indefensos. Ametralladoras, artillería, granadas de mano y cohetes cegaron las vidas de mujeres e infantes.





 

   Es en África donde los niños son usados tradicionalmente como combatientes destacándose a los guerreros del Rey Shaka. Desde que tenían 6 años, los niños se unían al ejército como soldados aprendices. Inicialmente llevaban armas de repuesto y llevaban a cabo otras tareas secundarias hasta que sus habilidades los ponían como soldados regulares.



 

    En el año 2007 el presidente George W. Bush firmó la ley en que se vuelve un crimen reclutar ó usar a niños menores a 15 años en cualquier ejército en cualquier lugar del mundo. Sin embargo el problema aún persiste. Probablemente el uso más terrible de los niños soldados fue hecho por Khmer Rouge de Camboya en 1970. Ellos usaron a niños soldados como verdugos en el genocidio que llevaron a cabo y que cobró la vida de cerca de 1 millón de personas.




A pesar de la sólida documentación de éstos crímenes en contra de la humanidad, tomó más de 25 años para que alguien fuera enjuiciado en Camboya.  Cuando el Hezbollah envió a niños como bombas suicidas, el mundo volvió a preocuparse por el hecho de que los jóvenes eran convencidos por sus padres para volarse en pedazos.

“Führer, mi Führer dado por Dios. Protege y preserva mi vida. Tú rescataste a Alemania de su más profunda necesidad. Te agradezco mi pan diario. Quédate conmigo por mucho tiempo y no me dejes. Führer, mi Führer, mi luz, mi fé. Heil mi Führer.&rdqrdquo; –Oración escrita por Baldur von Schirach para las Hitler Jugend y ser recitada antes de cada alimento.

-Soldados de las Hitler Jugend bajo la escolta de la policía militar Americana.-

-Niños soldados japoneses-

-Niño que se convertirá en un future suicida-


-Un servidor de bacteria antiaérea de las Hitler Jugend de nombre Hans Georg Henke, tomado prisionero por los soldados de la 9° División en la Ciudad de Giessen.

-Adolescentes de catorce años, soldados de Alemania. Capturados por los americanos en Hessen. Abril de 1945.


-Adolf Hitler en el jardín de la Cancillería del Reich concede Cruces de Hierro a los miembros de las Hitler Jugend. Ésta es una de sus últimas fotos. Al centro se encuentra Alfred Czeck de 12 años y Wilhelm Hubner de 16 años.


-La última esperanza del III Reich: las Hitler Jugend empuñando un panzerfaust-


-El Sargento Francis Daggett con un soldado alemán de solo 15 años en Kronach, 27.04.1945.

-La última esperanza del III Reich: las Hitler Jugend empuñando un panzerfaust-



-Una columna de prisioneros en las calles de Berlín.



-Fyodor Moshchev, partisano de 13 años de edad. Se le dió un fusil Mauser 98K con la culata recortada para que pueda ser manejada por él. Octubre 1942.



-Un joven explorador, Cabo Vitya Zhavoronok. En 1941 Vitya se unió a una unidad de partisanos. En 1943 se paó voluntariamente al ejército Rojo regular. Por su participación en las batallas contra los fascistas ganó la Estrella roja en Yogoslavia 1944.



-El joven partisano Peter Gurko en la zona de Pskov-Novgorod. 1942.-

 



-El joven partisano Nickolai Lubich con la MP-40 capturada en los bosques de invierno. 1943.-



-Retrato de un explorador de 15 años. Misha Petrov, con una MP-38 capturada así como vistiendo cinturón de la Wehrmacht. Bielorrusia, 1943.-

-El hijo del regimiento, Volodya Tarnovsky, con sus camaradas en Berlín, 1945.-

-Volodya Tarnovsky con sus camaradas.-

-Volodya Tarnovsky escribe un autógrafo en una de las columnas del Reichstag. Escribió: “Seversky Donets – Berlin “.-

-El hijo del regimiento.-

-Un powder Monkey del siglo XIX-


-Powder Monkeys “trabajando”-

-El  Sargento Vaynshenker y el sargento William Topps con el hijo del regimiento en el aeropuerto de Poltava, Ucrania, 1944.-

-Un tambor británico-

-El soldado raso de la Unión Edwin Francis Jemison-

-El Tambor Orion Perseus Howe de 14 años que ganó la Medalla de Honor del Congreso.-

-Portando AK-47´s-

-Muchachos de las Hitler Jugend condecorados-

-Condecorado con la Cruz de Hierro-

-Joseph Ratzinger, quien después sería el Papa, con el uniforme de las Hitler Jugend. Cabe destacar que era obligatoria su participación en dicha organización.-

-Sudan-

-Irak-

-México-

-Monumento Maly Powstaniec que conmemora a los niños soldados que pelearon y murieron en al revuelta del Guetto de Varsovia. La estatua representa a un niño que usa un casco demasiado grande para su cabeza y que porta una pistola ametralladora alemana. Está inspirada en “Antek” quien fue un niño de 13 años que murió el 8 de agosto de 1944 en las calles de Varsovia. Al reverso se lee:

“Los niños de Varsovia vamos a pelear y por cada una de tus piedras, daremos nuestra sangre.”

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