"La historia de las guerras
es la historia de la humanidad."
Francotiradores alemanes de la II Guerra Mundial (un trabajo muy sucio y peligroso)

Autor: Raúl Forte, Buenos Aires, Argentina

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   SU FORMACION

Hay una cierta tradición alemana en el uso de los fusiles y rifles, ya que, a diferencia de otros países, la caza fue y es hoy un deporte popular, no sólo aristocrático, aun en tiempos remotos.

En el caso de la Segunda Guerra Mundial, por lo general, fueron soldados voluntarios, con aptitudes sobresalientes en el tiro con fusil, aunque a veces, la necesidad hizo que se eligiera “a dedo” a los mejores tiradores. Hubo varias Escuelas de Francotiradores, con oficiales expertos en el uso de armas largas, las más conocidas  en Zossen (zona de Brandemburgo, al sur de Berlín) y otra famosa en Seetaleralpe, en los Alpes Austríacos. Se cree que hubo una cantidad superior a las treinta “Escuelas de Francotiradores” en todo el territorio alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

En la jerga de hoy se les llaman “snipers” (del inglés). "Scharfschütze" es el nombre en idioma alemán. Una variación no muy usada es también "Heckenschütze”


Alemania se distinguió por la alta calidad de sus francotiradores (y sus fusiles)  aunque no ocupen los primeros puestos de “cantidad de muertos” en las siniestras listas de posguerra.

El más famoso mundialmente fue un finlandés y le siguen una gran cantidad de rusos, en especial mujeres, que los soviéticos, tan delicados ellos, enviaron al combate por miles, tanto para “asesinar a sangre fría” como francotiradoras, como para conducir sus tanques de guerra ya que con las sangrientas purgas implementadas por el asesino de Stalin, no habían quedado vivos muchos suboficiales expertos conductores de tanques.

Destaco, aunque sea fuera del temario de este artículo, que el “camarada” Stalin mandó a fusilar a un ingeniero soviético por no crear rápidamente un nuevo tanque de guerra y envió a la cárcel a varios proyectistas de blindados por no resolver problemas técnicos con la premura que el más sangriento dictador de la Historia deseaba.

Un anécdota que lo muestra tal como fue Stalin, es que uno de los creadores del conocido T-34 fue enviado como “pasajero probador” con dos tanques hasta Finlandia (era la época de la guerra Ruso- Finlandesa) , ida y vuelta (ahí nomás…) por la tundra helada rusa para probar “in situ” su proyecto. Al regreso a Kubinka, polígono de tiro ruso de blindados, hoy devenido en “Museo de Tanques”, el Ing. Mijail Koschkin murió de neumonía, contraída en el frio paseo obligado…
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Además de prácticas diarias de tiro, los futuros franco tiradores alemanes aprendían meteorología, cálculos de retícula y desviación, técnicas de supervivencia, sistemas de camuflaje y ocultamiento, balística integral, estrategias de ataque, construcción de refugios, disparos con muy poca luz, etc.

Por lo general fueron y son hoy en día,  individuos de mucha paciencia, capaces de estar horas sin moverse y soportar el calor, la sed y la angustiante soledad, rodeado de enemigos.

 

UNIFORME DEL FRANCOTIRADOR

A comienzos de la Segunda Guerra Mundial los alemanes usaron sus típicos uniformes de combate. Se observan infinidad de fotos, que así lo atestiguan.

Luego, con la implementación genial alemana de uniformes camuflados y el devenir de los problemas surgidos principalmente en el frente ruso, se comenzó a enmascarar al francotirador (Ver Foto No. 1 ). Los hubieron que usaron su propia inventiva y también se emplearon los uniformes oficiales, en telas miméticas de diversos colores, según el lugar y la época del año.  Hay que reconocer que los alemanes fueron maestros en el arte del camuflaje tanto en los tanques, como en los equipos, los aviones y sus uniformes. Luego todos los ejércitos del mundo crearon sus equipos camuflados,  según los lineamientos de los alemanes o propios.

En el frente nevado ruso hasta hubo soldados totalmente blancos en sus ropajes, con el casco pintado de ese color. Por lo general se utilizaban los uniformes de dos piezas totalmente níveos, que se ensuciaban muy pronto durante la batalla y hasta sábanas, sobre el clásico gris verdoso germano.   Los hubo también quienes usaban trozos de las telas blancas de los paracaídas de los famosos Fallschirmjäger que combatieron en la Unión Soviética.

Luego se enmascararon los cascos con telas miméticas, y aparecieron máscaras faciales en forma de antifaz (Ver foto No. 2 y 4) y cubre rostros en forma de red o de rendijas realizadas sobre telas especiales (Ver Foto No.  3).

También hubo individuos que utilizaron telas de arpillera, redes cubiertas de hojas (que había que renovar casi a diario) y hasta se embadurnaban el rostro con barro, muchas veces compuesto de polvo de tierra y orina propia, ante la falta de agua.

Existe un relato de un francotirador que llegó a usar un armazón de paraguas, al cual le agregaba hojas y plantas para esconderse detrás de él y pasar desapercibido.

INSIGNIA DE LOS FRANCOTIRADORES

Los alemanes tenían una insignia que los distinguía y brindaba  jerarquía dentro de los soldados de la Wehrmacht.

Se la denominaba SCHARFSCHUTZENABZEICHEN o más fácil… Insignia de Francotirador.

El emblema en cuestión se trata de un Escudo de paño (ver foto No. 5) que representaba una cabeza de águila (por la vista certera de esa ave). Tenía forma ovalada y había diversos grados, según la cantidad de enemigos muertos por sus disparos.   La que adjuntamos costó hallarla y es totalmente original ya que, advertimos, hoy en día se fabrican “truchas” por miles en el mercado internacional.

Sin embargo, muy pocos tiradores la usaron y, hoy en día son verdaderas rarezas (y cuestan fortunas en el mercado de los coleccionistas), ya que los simpáticos rusos, durante la guerra, fusilaban en el acto y hasta torturaban a quienes la portaban. Se conocen también fusilamientos inmediatos en otras fuerzas armadas mundiales, por lo odiado de este tipo de especialidad.

Como todo otorgamiento alemán, había que justificar la muerte enemiga por medio de un testigo, generalmente un oficial o sub oficial de alto rango.  Se dieron casos de dos soldados reconocidos que comprobaran el acto. Como el sistema de premios y condecoraciones alemán es muy complejo, resumimos aquí que se otorgaba según la cantidad de muertes, con licencias en casa, grados de esta insignia de paño, y Condecoraciones Superiores germanas. 
Por lo general se cree que las “muertes reales” fueron mayores que las “reconocidas” por las dificultades de comprobación, escapes al ser descubiertos o distancia de donde ocurrieron.

El Escudo de paño tenia grados en “bronce”, las más bajas, en “plata” y en “oro” las más altas. Se otorgaban junto con las clásicas medallas alemanas al valor.

10 muertes, Cruz de Hierro de Segunda Clase
30 muertos, Cruz de Hierro de Primera Clase
75 muertos, Cruz Alemana en Oro
100 muertos, Cruz de Caballero

La Orden No. 11 del 4 de noviembre de 1944 clasificó los premios a todos los soldados que se desempeñaron como francotiradores en todas las ramas de la Wehrmacht.

Los germanos la entregaban en un acto militar formal, con toda la pompa y hasta entregaban un Certificado de Honor o URKUNDE.  Como mencionamos antes, por lo general al Escudo lo dejaban en su casa.

Como el tema de esta condecoración es largo y complejo, fuera del alcance de este artículo, el lector interesado debería busca más detalles en libros especializados en ella.

 

LAS ARMAS Y ACCESORIOS

Las armas alemanas se caracterizaron por su alta calidad, y el que más se prefirió fue el conocido Mauser Kar K 98, a cerrojo, que forzando, cargaba 6 cartuchos, elegido por la gran mayoría de francotiradores alemanes (foto No. 6).  En menor cantidad se usaba el Gewher 43 o G 43 (desde 1943) que con un cargador suplementario cargaba 10 proyectiles y era más liviano.  De este último se llegaron a fabricar unos 400.000 antes del final de la guerra, incluida la variante Karabiner 43.

Siempre se elegía entre los fusiles nuevos, al que mejor disparaba y precisión aportaba, los cuales se separaban para esta especialidad y es increíble la diferencia que hubo entre los “seleccionados” y los comunes, aunque tuvieran los mismos matrizados. Igualmente, a finales de la guerra, la calidad del material había disminuido en forma alarmante.

El uso del Mauser fue debido a que nunca se encasquillaba, poseía la alta calidad del acero y terminación de antes de la guerra, aunque tenía cierta tendencia a dispersar.  Sin embargo, hubo algunos tiradores alemanes que usaron armas rusas, como el Mosin-Nagant, M-1991-30 cuando los capturaban, para disparos a largas distancias, según sus preferencias personales.  Este fusil militar ruso tenía gran resistencia y aún hoy hay gente que lo emplea. Usa cerrojo y carga 5 proyectiles.

Los alemanes no habían encontrado mucha presencia adversaria de francotiradores, tanto en Francia como en Polonia, por lo que estaban algo confiados, pero cuando invadieron la Unión Soviética, éstos habían dedicado mucho esmero a preparar cientos de tiradores de élite, fabricado fusiles de precisión y copiado miras alemanas que habían adquirido en poca cantidad antes de la guerra.

Siempre el tirador alemán o su acompañante (Foto No. 9) llevaban un par de binoculares del tipo de “6x 30” (el primer número y la X indican la cantidad de aumentos y el segundo, el diámetro de la pupila) para distancias de hasta 400-600 metros y los de “8x 30” y “10x 50” para mayores distancias (el segundo número, como mencionaba, es el diámetro de la pupila,  indica que cuanto mayor, es más luminoso -por ejemplo uso nocturno-, datos técnicos que aun hoy se siguen empleando).   El tirador que sea hoy el feliz poseedor de un Carl Zeiss  alemán de la época, sabe la altísima calidad de sus lentes, aun muy buscadas en la actualidad.

Las miras ópticas (Foto No. 7) (tema muy delicado en el tiro), aun preferidas por los coleccionistas, eran de varias marcas (las Carl Zeiss eran muy preferidas) por lo general de 4 a 6 aumentos solamente y tenían diales para el azimut (desviación) elevación, paralaje y viento, y cada tirador efectuaba sus ajustes personales, y aplicaba su experiencia ya que es un tema complicado y muy largo para detallar aquí. La industria alemana siempre se destacó por la alta calidad óptica, aun hoy preferida en primaticos y objetivos fotográficos.

Un tema -aun hoy complejo- de las miras es contrarrestar la humedad, que ensucia y empaña los cristales, por lo cual puede perder sus cualidades en los momentos más críticos.

No he hallado fotos ni escritos donde se nombre a algún tipo de bípode o trípode para sostener los fusiles alemanes para evitar movimientos durante el disparo. Elementos que sí existen desde hace muchos años en diversos ejércitos.

Sí existen fotografías de “montajes” simples del fusil, sobre troncos o piedras, apoyados en rollos de telas tipo arpillera, bolsas de arena o los famosos “zeltbahns” alemanes (tipo ponchos) que son camuflados.   Siempre fue y es muy útil apoyar el arma sobre cercos, piedras o ramas que se pudieran encontrar en la zona de combate, para evitar mínimas vibraciones del fusil (Foto No. 8).

He visto muchas tomas de tiradores instalados cerca de montajes de ametralladoras, por ejemplo las conocidas MG 42, para confundir el ruido del disparo propio con los de ella, pero nunca usar los afustes de tales armas, lo que no quiere decir enfáticamente, que no se usaron nunca.

En tránsito alejado de los puntos de ataque, el ó los fusiles de francotirador se transportaban en unos estuches de madera o cuero fuerte, amplios, con protección interna y sujetos por fuera con varias correas de cuero, para evitar entrada de polvo, o golpes que hicieran perder los ajustes delicados del arma y su visor. Estas rarezas, como las cajas de madera especiales para el transporte de las armas, son verdaderas reliquias hoy en día,  muy difíciles de hallar (Foto No. 12) dado que mucha gente, luego de finalizada la guerra, las usó para el transporte de herramientas.

 

Hay fotografías de protecciones metálicas inclinadas para los francotiradores, que consistían en una gruesa plancha de acero con dos soportes abajo, en forma de V, para su apoyo, que poseían una mirilla deslizable en el centro que se abría o cerraba para pasar el fusil.  Suponemos que se usaría sólo en determinadas situaciones y cercanías del frente, por el peso e incomodidad de la protección misma.

Un detalle del mantenimiento del fusil y su precisión, era un pequeño adminículo metálico llamado protector de boca (muzzle cover, hoy en día) que se colocaba fácilmente en la salida del caño, y tenía una tapa abisagrada, que impedía la entrada de tierra o basuritas dentro del cañón.
Este interesante accesorio también protegía el guión del aparato de puntería del extremo del cañón, de un posible golpe.  En las postrimerías de la guerra, por falta de materias primas se usaron bolsitas de tela tipo arpillera, de trama muy cerrada, con un simple cordón para atarlas y cerrar el paso de elementos extraños dentro del arma. (Foto No. 10)

Por último, un pequeño párrafo dedicado los proyectiles, un tema por demás importante. Siempre se trató de entregarles cantidades de “balas” especiales, las del tipo “S.s” (no confundir con las SS) fuera del estándar de las fuerzas armadas alemanas, aunque en situaciones de escasez y privaciones se tuvieron que conformar con las comunes, que nunca tuvieron la calidad ni precisión necesarias para esta tarea. Por lo general, estas últimas no superaban los 300 metros en precisión.

 

ELECCION DEL BLANCO Y GENERALIDADES

Por lo general se trababa de asesinar a oficiales o artilleros, según el lugar o la situación de combate.  Se estudiaba también si el elegido daba órdenes. Otro blanco rentable era la liquidación de francotiradores enemigos. que asolaban las propias tropas.  También en casos de falta de blancos de valor, se mataba a soldados rasos, para sembrar el terror en las filas adversarias. ¡ Y sí que lo lograban y lo logran hoy en día !..., siendo, una forma barata de bajar la moral de las tropas, producir el ocultamiento de las mismas y disminuir la observación y vigilancia.

Por lo general, la distancia de disparo orillaba entre los 400 y los 600 metros, aunque se conocen casos de aciertos en mayores distancias, siempre sin viento y en condiciones de proyectil, fusil y tirador con experiencia, muy especiales.

Ha habido casos de enviar varios francotiradores a un determinado lugar para eliminar un certero tirador o famoso cazador. Hay una película filo comunista “Enemigo al Acecho”, con Ed Harris que trata de la vida de un famoso francotirador alemán, “el Mayor König” que es perseguido por un ruso sagaz, que al final logra matarlo, según una leyenda nunca comprobada del frente ruso. El ruso se llamaba en la vida real y en la película, Vassili Zaitsev y se encuentra su famoso fusil hoy en día en un Museo soviético.  Desde ya les aclaramos que NUNCA hubo un tal “Mayor König” en la Wehrmacht.

También existe un libro (solamente en inglés) SNIPER, “Tirador del Frente del Este”, de Albrech Wacker que trata las memorias y vida de un famoso infante alemán, Sepp Allerberger (Caballero de la Cruz de Hierro)

Para quienes se leyeron todo este largo artículo mío y deseen seguir más en detalle las andanzas de francotiradores alemanes, les paso la lista de los más famosos.

Sepp Allerberger  (ya nombrado), Matthäus Hetzenauer, Heinz Thorvald,  Friedrich Pein, Bruno Sutkus y Helmüth Wirnsberger, entre otros.

En la web hay mucha propaganda rusa y “refritos” o sea historias repetidas, ya que no abunda la información real de estos hechos por razones aun guardadas como “secretas” o catalogadas como “trabajos sucios” por los ejércitos del mundo.

Fueron individualistas, independientes, muy valerosos,  con nervios de cero, “tripas” para este trabajo, excelentes tiradores y tenían que saber observar al acecho, sin moverse y sin mostrar su situación o escondite. Por lo general disparaban un solo tiro para no ser observados, debiendo cambiar, por lo general, el lugar de acecho. Eran maestros del disfraz y del engaño, ya que solían montar fusiles lejos para ser disparados a distancia con hilos, mover cascos o pañuelos tambiéeacute;n alejados para atraer la observación del enemigo, mostrarse éste y así dispararles.
(Foto No, 11)

 

De más está decir que por lo general, cuando eran descubiertos, si eran tomados prisioneros, eran fusilados en el lugar, sin muchas preguntas o juicios militares previos.

 

También fueron los alemanes los que inauguraron la “cacería humana” en parejas, siendo los dos francotiradores, para turnarse y poder descansar u observar uno, mientras el otro se preparaba para el disparo. Todo dependía de cada uno de los tiradores, de sus técnicas, del frente del combate que tocare, de las distancias y del lugar abierto, arbolado, en ruinas o montañoso donde se desarrollaba cada drama.

Trabajo sucio… y muy peligroso.

Raúl Forte,  Argentina  ® 2014

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

http://www.francotiradores.es
http://en.wikipedia.org/wiki/Bruno_Sutkus
http://en.wikipedia.org/wiki/Erwin_K%C3%B6nig
http://www.feldgrau.net/forum/viewtopic.php?f=62&t=15866&start=30
http://en.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Pein
http://en.wikipedia.org/wiki/Helmut_Wirnsberger
http://en.wikipedia.org/wiki/Josef_Allerberger
http://en.wikipedia.org/wiki/Matth%C3%A4us_Hetzenauer
http://www.sniperselite.com.ar

LIBROS

Sniper on the Eastern Front” The Memoirs of Sepp Allerberger, Knight's Cross by Albrecht Wacker, Geoffrey Brooks (editor)

“Los Francotiradores” por Martin Pegler, Osprey Publishing (editores)

“The Ultimate Sniper”, Mayor John L. Plaster y Eduardo A. de Fontcuverta,  Paladin Press (en español)

 

“El ejército Rojo y la Marina y todo el pueblo soviético debe pelear por cada pulgada de tierra soviética, pelear hasta la última gota  de sangre por nuestras villas y ciudades… adelante, hacia la victoria!.” –Joseph Stalin

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